jueves, 16 de diciembre de 2010

Indignado

Antes de empezar, en mi post "Ahhhh...mujeres" recibí comentarios variados, pero en general me dijeron algo importante: Que las mujeres esperan detalles, no necesariamente grandes cosas. Ya lo sabía, pero como lo mencioné, son testimonios de varios,  no sólo mío. ¿Por qué me maltratan y malinterpretan de esa manera ? T_T.

Una cosa más, tengo ganas de conocer Chile, por curiosidad, quiero saber cual es su punto de vista de por qué hay tanto resentimiento. No de mi parte, obvio, los chilenos me caen bien pos weon.

Como sea, vamos al título de éste post. Me siento indignado por dos motivos:

El primero, es que el martes, mientras iba en el bus camino a mi casa, subió un anciano con gorra, una guitarra y una mochila pesada. Llámenlo como quieran, menos ambulante. El señor se paró en medio del bus, le encargo a un pasajero que por favor le cuidara su guitarra, y este accedió. Y empezó a contarnos su historia, que masomenos iba algo así:

"[...] soy una persona enferma, estoy medicado, mañana tengo que ir al hospital a que me hagan unos análisis, estaba acudiendo antes al Hospital Mogrobejo pero los análisis que ahora me piden no los hacen ahi [...] el SIS (Seguro Integral de Salud) no me está cubriendo los gastos desde agosto del 2009, porque me dicen que el SIS sólo cubren enfermedades regulares [...], empezaré a buscar ayuda en algunas instituciones públicas [...]"

Y nos empezó a mostrar las recetas que tenía, y todo eso. Yo le creí.

"[...] Antes de retirarme voy a pasar a cantarles un temita con mi guitarra, el tema se llama El Bodeguero [...]"

Y al son de su guitarra...

"Siempre en su casa presente esta
el bodeguero y el chachacha
[...]


Bodeguero: ¿qué sucede?
por qué tan contento estas
[...]


El bodeguero bailando va
y en la bodega se baila así
entre fríjoles papa y ají
el nuevo ritmo del chachachá.


Toma chocolate, paga lo que debes
Toma chocolate, paga lo que debes
[...]


Bodeguero, ¿qué sucede?
por qué tan contento estás
[...]


El bodeguero bailando va
y en la bodega se baila así
entre fríjoles papa y ají
el nuevo ritmo del chachachá.


[...]"

Me gustaba la parte de "del chachachá", me alegró el día el simpático señor.

"[...] Bueno señores, pasaré por su asiento con este rico caramelo que contiene mucho calcio, al precio tan sólo de 0.10 céntimos [...] "

El señor caminaba despacio, siempre sosteniéndose de las agarraderas de las sillas, haciendo un ángulo de 35° con su espalda, tenía una mirada triste. Pasó por varios asientos, y llegó al mío. Yo tenía 0.50 centimos a la mano, ya lo había sacado para entregárselo. Le iba a dar 0.10 centimos nada más, pero luego pensé "carajo, y estos 0.50? yo me los voy a gastar en cualquier chuchería, fácil al tío le sirve para completar su pasaje."

- Desea usted caballero, ¿un caramelito?
- Tome.
- ¿5 caramelitos?
- No señor, así esta bien, no hay problema.
- Recíbame uno aunque sea.
- Ok - lo miro con una sonrisa aprobatoria, y accedí al cambio de 1 caramelo por 0.50 céntimos. Me sentía bien.

Despúes de pasar por todos los asientos, el señor se queda un rato sentado.

- Señor baje de una vez. - Le dice el conductor, era un bus con chofer-cobrador.
- En la Casa de la Cultura por favor. - Le dice el anciano, la Casa de la Cultura quedaba a 5 cuadras más allá.
- No, mas allá no paro ah, ya le avisé. - Y pisó acelarador.
El viejito ya se había parado al costado y le dió 3 caramelos al chofer, como pago para que le deje en la Casa de la Cultura.

El desgraciado no paró. Se pasó la Casa de la Cultura. Yo estaba empinchadazo, pero que hice? Ni mierda. Ni mierda. No hice ni mierda, carajo. Me odio sólo de recordarlo.
Cinco cuadras más allá los pasajeros empiezan a joder al chofer "abusivo, no vees que es un anciano, para animal, recuerda que todo lo que hagas aca lo pagarás acá."

Y el bus paró, el viejito bajó, al verlo por la ventana, movió la cabeza negativamente como diciendo "por qué la gente es así?". Y caminaba lento, con ese ángulo que formaba su cuerpo, con una mirada triste.

Y estoy indignado por eso, no entiendo como puede haber gente que, viendo el estado de las personas, sólo por joder hacen algo en contra de otro, simplemente porque tiene el poder de un timón, o cualquier cosa. Soy peruano acérrimo, pero ver ésa clase de gente en mi país me averguenza.

El segundo y principal motivo por el que estoy indignado, es que soy un pobre HUEVÓN. Con todas las cosas que tenía en la garganta a punto de salir, decirle algo al chofer, ir y gritarle que pare, mechármelo si era necesario, no hice nada. Yo también me doy verguenza.

El anciano, sin querer, me dió una lección: Debo hacer lo que es correcto, no callarme y esperar a que otros actúen por mi. Sé que será diferente, me lo he propuesto, no volveré a dejar que pase una cosa así cuando yo esté presente. Siempre me acordaré de la mirada de ese anciano, siempre, se me quedó grabada su imagen triste y decepcionada.

Y eso es todo.

Discúlpenme por aburrirlos con eso, pero tenía que desfogarme.


PS. Ya puse la nueva pista de mi amigo secreto. Jojo
Ya tengo 11 seguidores, que emoción, jamás pensé que llegaría a 10. Lloro.
¿Que clase de cosas como ésta te sucedieron a ti que te indignaron tanto?